La Columna Global
por Ted Córdova Claure

El islámico que se burla de Bush

Havelock, USA- No, no es el terrorista Osama bin Laden. Es el mimado presidente de Pakistán. Una vez mas, el cazurro Parvez Musharaf, se ha burlado del presidente Bush y de la política exterior de Washington.

Y de paso, con la careta de “aliado”, es el principal obstáculo de EE.UU. en la guerra global contra el terrorismo islámico. Las principales organizaciones que luchan contra EE.UU. en Afganistán, Talibán y Al qaedda, operan desde Pakistán. Las famosas “madrashas”, las escuelas para niños y jóvenes donde se enseña una visión distorsionada del Corán, orientada a sembrar el odio a Occidente y muy especialmente a EE.UU., siguen operando, con respaldo financiero de Arabia Saudita, en las principales ciudades paquistanas. Musharraf fue en su juventud estudiante en una madraza. El muy buscado Osama se refugia en la frontera montañosa, sin que el ejercito paquistaní pueda capturarlo. Washington proporciona millonadas de dólares y armamento a Pakistán, y no ve resultados concretos.Los extremistas islámicos siguen operando desde territorio paquistaní, especialmente los Talibanes y el temido Al Qaedda, mientras Musharraf se regodea ante sus hermanos musulmanes de que el preside la única nación islámica con poder nuclear. Este mes de octubre ocurrió la más reciente burla. Debido a que Musharraf decidió prolongar sumandato, cuando Washington le pidió que liberara a presos políticos y ampliara su base política, permitiendo el retorno e la lider opositora Benazir Butto, el presidente pakistaní aceptó esto último, pero cuando vio la popularidad de Butto, le impuso arresto domiciliario. No democratizó, como le había pedido Washington. Pero persiguió, reprimió y encarceló.

La Comisión Electoral de Pakistán, dominada por él, informó de la reelección del general Pervez Musharraf para un nuevo mandato presidencial de cinco años aprobada bajo virtual estado de sitio, pese a las advertencias del departamento de Estado. Musharraf ni aflojó las rígidas medidas de control político, ni se quitó el uniforme militar, tal como le había pedido Washington. Musharraf obtuvo la mayoría de los votos en la elección presidencial celebrada el pasado 6 de octubre, pero el Tribunal supremo ordenó entonces a la Comisión Electoral que se reservara el resultado oficial hasta que se confirmara la validez de la candidatura del general. El alto tribunal, integrado por un nuevo cuerpo de magistrados después de que el 3 de noviembre Musharraf declarase el estado de excepción, confirmó la validez de su candidatura. Y decretó la reelección de Musharraf, quien por supuesto, no se quitó el uniforme y sigue teniendo una bombita nuclear que, Washington teme, pudiera quedar en poder de los temidos terroristas islámicos.

BIP

Volver a Home

Todos los derechos reservados - Copyright Ted Córdova Claure
Para mayor información puede contactarnos en tedcordova@hotmail.com
Nuestra dirección de correos es: 210 Railroad st., Havelock, 28532 NC, USA