Necesidad de recrear alianza Lula - Kirchner
¿Va la Argentina a distanciarse de Brasil y acercarse a los EE.UU. y ese sería el fondo de la controversia entre los dos grandes del Mercosur?. Por Isidoro Gilbert, columnista invitado *
Hay datos que tientan a pensar en ello que tienen como protagonista a Rafael Bielsa pero cuesta entender que él no participe de sus movimientos de reflexión y acción con Néstor Kirchner aunque haya datos que señalen que el canciller le pone su propia pimienta y en más de una ocasión, no se sabe si en este caso, recibió reprimenda por parte del Presidente.
De como se paran los dos países entre sí, frente a Washington y como funciona la política norteamericana en la región, especialmente para el Mercosur pero también su inquina con la Comunidad Sudamericana de Naciones, CSN, se pueden encontrar claves para entender el puzzle de informaciones contradictorias que han circulado las últimas semanas.
Un error de algunos analistas y que parece haberse apropiado de funcionarios de la diplomacia local es que los mensajes del gobierno norteamericano reconociendo el hecho del potencial del Brasil y otorgándole el papel de líder de esta parte del planeta, ha convertido a Lula en un agente de los EE.UU. en lugar de entender que tantos embelesos buscan entre otros motivos poner una cuña en las relaciones entre los socios más fuertes del Mercosur y encrespar las relaciones de Brasilia con Caracas. En boca de un voz de Itamaraty, la CSN, es el mayor espacio de resistencia a Washington, así que cada uno se ponga el sayo cuando del tema se habla.
Una cizaña corre por el alma de algunos funcionarios: que Brasil está camino a pactar concretar el ALCA a espaldas de su aliado y en este supuesto basado en la irrealidad buscan justificar deslizamientos que hasta hace poco eran repudiados. El canciller publicó un artículo reivindicado la negociación con el ALCA poco después que Lula proclamara que el asunto había sido dejado afuera de la agenda de las relaciones con EE.UU.
Es cierto que el escrito durmió algunos días en la “parrilla” del diario “Clarín” y que se publicó por inercia en el momento menos oportuno, pero es verdad que desde hace tiempo se venía trabajando sobre esa idea pese a conocer de boca de enviados habituales de Lula a la Argentina, cual era el pensamiento más actualizado del vecino sobre el tema.
¿Kirchner va o no a La Habana?
Bielsa usa frecuentemente lo simbólico para reforzar su posición. Por caso, cuando estuvo en el Departamento de Estado visitando a su ex titular, Collin Powell, aprovechó el recinto para enfatizar sobre diferencias con Cuba, que reiteró la semana pasada. Hubo más hechos similares pero ninguno tan fuerte como reunir en Washington a embajadores de prosapia peronista para revisar la política internacional y como implementar “una nueva política” para con Brasil.
Se sabe que antes Bielsa escribió una carta reservada a Kirchner con ideas que incluían un posible distanciamiento con el socio, pero el contenido del texto trascendió y no porque lo hiciera conocer el Presidente.
Lo simbólico pro Washington parece contradecirse con otros hechos: uno, sobre el posible viaje a fin de mes o principio de junio del Presidente a Cuba y dos, con los celos que generó que la secretaria de Estado, Condoleezza Rice haya dejado de lado a Buenos Aires en su reciente periplo por Brasil, Chile, Colombia y Guatemala.
Si se intenta acercarse a los norteamericanos, el viaje a La Habana no es, ahora, el mejor momento. Pero fuentes seguras confirman que áreas del Palacio San Martín coordinadas por el secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli, están trabajando en detalles de ese viaje con temas sanitarios, financieros y económicos y que el embajador en La Habana, Darío Alessandro, combina la agenda concreta sobre todo el encuentro de
Kirchner con Fidel Castro, en vínculo directo con la cancillería de ese país.
Curiosamente, una vez más, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dice desconocer que Kirchner vuele a Cuba, lo que no es raro: cuando estuvo aquí en secreto el canciller Pérez Roque y habló con el patagónico, el super ministro negó enfáticamente cuando se lo consultó de esa visita. Locura adicional: Bielsa no se habla con Pérez Roque y quien mejor vinculo mantiene con los cubanos es Parrilli y el vicecanciller Jorge Taiana.
Hay una pregunta más: ¿puede Kirchner desconocer el pedido que el viernes hizo la médica Hilda Molina de verlo en La Habana, a él o al menos al canciller por su asunto que quiere viajar a la Argentina ver a su hijo, nuera y nietas y no consigue el permiso de salida?. ¿O sería la senadora Cristina Fernández la encargada, como se comentó aquí?. La esposa del Presidente de hecho descartó cuando estuvo en Montevideo en el encuentro de
partidos progresistas. Es otro “detalle” si es que Kirchner presta atención al tema. Su viaje debe quizá mirarse como ligado a su proyecto electoral de octubre donde busca plebiscitarse para conseguir votos por franjas de la izquierda donde no le da espacios de poder real.
El papel internacional de Brasil
Volvamos a Brasil que sin duda se ha propuesto jugar un papel relevante en la política mundial. Y no le viene mal el reconocimiento como potencia que han hecho Condoleezza Rice y Roger Noriega y que a la Argentina le cae mal.
Más allá de argumentos menores para explicar las recientes tensiones hay datos que dificultan el avance del Mercosur (el más avanzado proyecto de integración de América latina) en los términos en que está. Necesita de un replanteo, de medidas prácticas de integración energética o de infraestructura, grandes proyectos conjuntos o la creación de instancias políticas. Hay quien sostiene que el celo de Kirchner con la Comunidad Sudamericana de Naciones deviene de su visión que allí, el Mercosur se diluye y deja al lado a México que Argentina quiere verlo dentro como factor compensador igual que a Chile. Pero en Brasilia siguen hablando de Sudamérica y no de América latina.
Kirchner quiere más compromiso de Lula para enfrenar sus diferencias con el FMI y la salida del default. De lo demás, cuentan quien hablan con él, no le interesa casi nada, excepto claro el Mercosur y el deseo brasileño de tener silla permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. No lo convence que el vecino jura usar ese lugar para defender los intereses regionales pero aunque Brasil cree de que ya cuenta con los votos necesarios en la asamblea general para cumplir con ese objetivo, no está claro como se resolverá la ampliación en Europa, donde Italia clama por un sitio, o en Asia, donde China vetaría a Japón.
Washington pudo haberle dado la bienvenida a Brasil al Consejo de Seguridad de la ONU con declaraciones porque sabe que no podrá ayudarlo a ingresar en el club más selecto de la política internacional.
Por razones de peso Brasil será el interlocutor privilegiado de Washington en la región. Pero de allí a colocar a Lula, como algunos suponen aquí, como el vigía de lo que haga Hugo Chávez, es desconocer el profundo contenido de la relación entre el líder del PT y el coronel, lo que no quiere decir que suscriba su método de acción.
Los dos presidentes se encontrarán esta semana en la cumbre árabe-sudamericana, una iniciativa brasileña de peso ya que no solo desbroza el camino a nuevos mercados (pese a que habrá ausencias importantes entre los visitantes), sino que los dos bloques pueden jugar un papel relevante dentro de la Organización Mundial de Comercio, donde estos días se define quien será su secretario general y los latinos votan por el candidato de Uruguay apoyado ahora por Brasil, Carlos Pérez del Castillo.
Y habrá una de tres con Chávez y la energía, no retos al venezolano será la agenda.
Renovación no es cambio
Ya se ha puesto en marcha el cronograma que concluirá el 23 de octubre con las legislativas por las cuales Kirchner quiere legitimar con votos, lo que llama plebiscitación de su gestión. Y para tener propia tropa en el Parlamento, sin tener que depender de los gobernadores y sobre todo del caudillo bonaerense, Eduardo Duhalde trata de imponer candidatos.
El panorama es complejo en la mayoría de las provincias, especialmente en la de Buenos Aires, donde el Presidente debe lograr un acuerdo con Duhalde que no deje de lado al gobernador Felipe Solá, enemistado hasta el tuétano con el caudillo.
Por eso no se sabe aún como irá como candidata la señora de Kirchner, si en lista única o a está que abarcara legisladores nacionales tendrá otra para cargos provinciales donde está centrada la reyerta.
Cristina lanzó la voz de aura en un mitin en la Capital Federal que dejó interrogantes de fuste de como se concreta en serio la proclamada renovación que prometió el kirchnerismo. Es que campearon en el mitin, de puro aparato, lo peor del justicialismo porteño y de la burocracia sindical que ha pasado de ser denostada en el pasado a jugar un papel importante al menos en lo inmediato del proyecto presidencial.
Nada de renovación y muy poco siquiera de relevo, incluso en este acto fueron ausentes notorios esa pléyade de viejos militantes de los ’70, a los que Kirchner halaga (en el buen sentido de la palabra) con hechos concretos contra la impunidad, postura fuerte que hace que este en camino la hora histórica en que la Suprema Corte de Justicia declare inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Un dictamen en esa dirección adelantó el jueves el jefe de todos los fiscales.
Pero ladearse en favor del antiguo gremialismo, la revitalización de las “62 Organizaciones”, la rama sindical del peronismo de vieja laya e ideológicamente derechista, ha raleado a la militancia de la izquierda peronista encuadrada dentro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) o en organizaciones sociales que, al menos para esta elecciones, no tendrán el peso que se les prometió. Mala fariña.-
* En las ausencias de Ted Cordova-Claure, la Columna Global será escrita por alguno de los destacados columnistas de BIP. Isidoro Gilbert es periodista argentino.
BIP