Nación de quejumbrosos
Con el pánico por los altos precios de la gasolina, lo que a su vez precipita encarecimiento general de la vida, el tema central de la campaña electoral es la recesión económica, herencia que deja el presidente Bush a su sucesor, el republicano John McCain o el demócrata Barack Obama.
En esta plurisociedad, tan proclive a la histeria colectiva o a renovadas formas de paranoia, cada vez que los desafiantes iraníes disparan un misil de potencialidad bélica o que guerrilleros nigerianos vuelan un oleoducto que lleva petróleo a los puertos de embarque, suben los precios del petróleo, repercutiendo en el consumo popular en EE.UU.
El promedio por galón de gasolina está ya por encima de los 4.11 dólares (un galón norteamericano tiene 4.7 litros). Para un auto corriente de seis cilindros, llenar el tanque significa pagar mas de 50 dólares por combustible de mediano octanaje. Y para vehículos más poderosos, a los que los norteamericanos son muy aficionados, el tanque a full, no será menos de 90 a 100 dólares.
De modo que esta crisis de energía es muy seria. Mucho más que la de 1973, cuando se produjo el boicot petrolero árabe, que prácticamente puso de rodillas al gobierno de Jimmy Carter.
Esta vez en la agitada campana para las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre, el tema de la crisis energética, esta en primera línea, junto con las guerras en Afganistán e Irak.
Es cierto que, obnubilados con el sueño americano, de bienes materiales y acceso al confort y el bienestar general, muchos norteamericanos actúan dócilmente, como en rebaño. La capacidad de protesta, como el derecho a huelga, esta restringida. Aunque en los poderes mediáticos, también existe un potencial para la autocrítica.
Pero igual, las observaciones del ex senador tejano, Phil Gramm, han levantado gran controversia, tanto por aquello de 'quejumbrosos' como lo de 'recesion mental'. Precavidamente, McCain se desligo de quien fuera su gurú. Pero Obama, que, al final de cuentas, no tiene nada que temer, dijo: 'Ya tenemos un Dr Phil, (psicólogo famoso por su programa de teleterapia barata). No necesitamos otro Phil para la economía'.
BIP