Bush basureado ante la historia
Alguna vez, eludiendo críticas por lanzar la guerra de Irak, Bush sugirió, parodiando a Fidel Castro, que iba a esperar que sea la historia la que emita su veredicto. Pues bien, ya lo esta haciendo, confirmando lo que muchos ya han dicho, que engañó y mintió para justificar esa guerra.
Solo que esta vez quien lo dice es uno de sus mas cercanos hombres de confianza en la Casa Blanca, su ex secretario de prensa, Scott Mclelland.
Durante tres años, Mclelland se enfrentó a los periodistas de la Casa Blanca y, con rostro impasible la generalidad de las veces, y cierto fervor irónico en otras, defendió la política belicista de Bush, hasta que en el 2006 no pudo más y renunció. Ahora si dice todo lo contrario, que Bush manipuló y engañó a la nación.
El libro titulado simplemente What Happened (lo que ocurrió), que es la bomba de Washington que ha tapado todas las otras noticias y ha sacudido a la mansión presidencial mas poderosa del mundo. En realidad, Scott no ha dicho nada nuevo. Todo el mundo sabía que no se encontraron armas de destrucción masiva y que no se pudo probar nexo entre Saddam Hussein y los terroristas islámicos que atacaron las torres gemelas de N.York el 9-11del 2001.
El presidente George Bush no proclamó victoria por liberar Afganistán de la dictadura del Taliban y el terrorismo, pero anunció que se vienen días de mas y larga guerra contra el terrorismo. Irak, Irán y Corea del Norte figuraban en su agenda.
Hoy día, comienzos de junio 08, el Taliban sigue luchando y las naciones advertidas por Bush continúan en lo suyo, lo que quiera que sea. Bush dejó abierta la expansión geográfica de la guerra contra el terrorismo al reiterar su concepto maniqueísta de blanco o negro, sin posible franja gris: la lucha también afectaría a naciones tímidas que han dado refugio o no tomaron la acción necesaria contra los grupos terroristas.
Un concepto que ya se conoce globalmente como "doctrina Bush", o "doctrina Sinatra", por la famosa canción "My way".
Bush, un presidente que comenzó vacilante después de las dudas sobre la legitimidad de su triunfo electoral, se ha convertido en un presidente muy fuerte por esta guerra contra el terrorismo que no da señales de terminar y, menos, de ser ganada por EUA y es obvio que esta guerra contra el terrorismo fue la bandera de su gestión, que felizmente ya termina. Mcelland no dice nada nuevo, pero, por razones éticas, él será la primera víctima de "What Happened".
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BIP