Ford salvó a EE.UU. de dos traumas
El hombre gris, sencillo como cualquier vecino de clase media, que liberó a Estados Unidos de dos traumas, Nixon y Vietnam, murió tranquilamente en un momento en que su experiencia tiene mucha vigencia histórica.
Gerald Ford no ganó ninguna guerra, ni envió astronautas a explorar el espacio exterior, ni invadió algún país isla indefenso, pero sacó a Estados Unidos de dos pesadillas que revelaron la realidad decadente de la superpotencia.
"Esta larga pesadilla del pueblo norteamericano se acabó”, dijo en 1974 al anunciar el retiro de las tropas norteamericanas de Vietnam, en lo que históricamente representó la primera derrota militar estadounidense del siglo veinte.
Ford fue un Presidente que llegó al poder sin ganar elecciones, sino por sucesión constitucional por renuncia del titular, murió en esta Navidad a los 93 años.
Ford, que era el vice, asumió en 1974, por la renuncia del presidente Richard Nixon, forzada por la evidencia de que era el responsable del escándalo Watergate por espionaje político. Una vez consumada la destitución constitucional, venía el juicio para condenar a Nixon y ponerlo entre rejas. Las apelaciones y el consiguiente escándalo. Quería ahorrarle a la nación ese deterioro, explicó Ford después que había perdonando al presidente que renunció por el riesgo de la acusación constitucional, juicio y condena. Los críticos de la medida dijeron que ese perdón fue algo convenido entre Nixon y Ford antes de entregarle la presidencia. Ford después diría: yo buscaba la verdad y sólo con la verdad se puede mantener un gobierno… y quería evitarle a la nación tres años de traumático juicio.
Cuando asumió, la opinión pública norteamericana estaba seriamente dividida por la guerra de Vietnam que, como ahora la situación militar en Irak, no iba bien y amenazaba convertirse en una catástrofe mayor. Ford tampoco llegó a vice por el voto. Desde la cámara de Representantes saltó a la vicepresidencia después de la renuncia por corrupción de Spiro Agnew, el vice que Nixon eligió originalmente. Bush, cuyo apego a la verdad está cuestionado, tiene a su vice Dick Cheney a punto de ser investigado por el crimen de destilar información secreta del gobierno para perjudicar a terceros. La historia se repite, al menos en la cúpula del imperio.
BIP